Heraldo de Aragón: Dos décadas de Letizia en Palacio
«Los matrimonios morganáticos se han normalizado en la mayoría de las casas reales de Europa. La experiencia histórica reciente nos dice que la legitimidad social de las monarquías contemporáneas se juega en el terreno de la ejemplaridad y no en el del entrecruzamiento de los vínculos de sangre entre familias reales», dice el historiador hispanobritánico Charles Powell, vicepresidente de la Red de Estudios de las Monarquías Contemporáneas (Remco).
Doña Letizia (Oviedo, 1972) procedía de una familia de clase media. De padres divorciados, él periodista, ella enfermera, era la mayor de otras dos hermanas, Telma y Erika, quien se quitó la vida en febrero de 2007, con la princesa de Asturias en avanzado estado de gestación de su segunda hija. La mancha de la futura esposa del príncipe Felipe era su matrimonio anterior con Alonso Guerrero, a quien conoció en el instituto Ramiro de Maeztu. Él era profesor, ella alumna de 3º de BUP. Tras diez años de relación, se casaron en agosto de 1998 -nunca llegaron a salir a la luz imágenes de aquel día-. Al año siguiente se divorciaron.
