«Las monarquías parlamentarias dotan a la democracia de un árbitro». Diálogo en el Ateneo de Madrid
Durante la tarde del martes, 14 de mayo, el Ateneo de Madrid ha acogido el diálogo Monarquía, república, constituciones y partidos, que organiza REMCO (Red de Estudios de las Monarquías Contemporáneas). Han participado Roberto Villa y Jorge del Palacio, profesores de Pensamiento Político de la Universidad Rey Juan Carlos, moderados por Valentina Martínez, politóloga, doctora en derecho por la Universidad Complutense de Madrid y diputada del Congreso de los Diputados durante la X, XII y XIII Legislatura. Además, el evento contó con la presencia del presidente de REMCO, Juan José Laborda, ex presidente del Senado y otras personalidades de la vida pública española.
Comenzaba Valentina Martínez, presentando a cada uno de los invitados y agradeciendo la presencia de los asistentes y se preguntaba cómo explicar a los jóvenes hoy la figura de la monarquía.
Roberto Villa, iniciaba su intervención explicando que «cuando hablamos de monarquía o república nos referimos a la clásicas formas de gobierno: de monarquía pura, república pura…», lo que a su juicio no se corresponde con lo que se desarrolla en las formas de gobierno actuales: «en puridad, la figura del rey soberano ya no existe. Hoy, lo que se da, es la figura del rey-árbitro». También apuntaba a la idea de que la forma de gobierno constitucional tal y como lo conocemos hoy en día ha hecho desaparecer las monarquías, tal y como se conocían en el antiguo régimen.
«Como REMCO ha profundizado en sus estudios, se conoce que las monarquías parlamentarias se indexan entre las democracias más desarrolladas del mundo», aseveraba Jorge del Palacio. Por lo tanto, no hay una relación empírica entre república y democracia y entre monarquía y la falta de ella.
Una ventaja de las monarquías, reflexionaba Villa, es que la monarquía «dota al sistema de un árbitro» para la competencia entre partidos, que es la esencia de las democracias. Y aunque el Rey, advierte Del Palacio, puede intervenir en algunos momentos de especial necesidad, esa neutralidad debe ser enormemente escrupulosa, pues podría suponer un deterioro de su legitimidad constitucional.
Mediante este diálogo, ambos académicos han tratado de abordar algunas de las variables ideológicas, políticas e institucionales que aporten racionalidad a la discusión pública sobre monarquías y repúblicas.
